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sábado, 31 de enero de 2015

Kéfir

Kéfir

Hoy voy hablar del Kéfir y espero que os parezca interesante. Hace poco me dieron un poco y a parte de estar buuenisimo tiene buenas propiedades. Claro que la unica pega es que no me quedaba claro cuanto tiempo tenia que estar guardandolo, si se puede congelar... He sacado la información de la wilky y espero que os pueda ayudar tanto como a mi.

El kéfir yogur búlgaro o yogur de pajaritos en Chile, es un producto lácteofermentado originado en la región del Cáucaso. También reciben este nombre los gránulos utilizados para su producción con el que los hacen.
En el kéfir la leche fermenta mediante una reacción lacto-alcohólica; la lactosa de la leche se transforma en ácido láctico y se produce anhídrido carbónico y alcohol.
Tiene un aspecto similar al de la coliflor pero es más blando; es una combinación de bacterias probióticas y levaduras en una matriz de proteínas, lípidos y azúcares. Lactobacillus acidophiluses la bacteria y Saccharomyces kefir la levadura (hongo unicelular) más habituales en el kéfir, aunque varían según las regiones y culturas. Existen tres tipos de kéfir: de leche, de agua y de tékombucha
Hay varios tipos de kéfir, pero el más extendido es el kéfir de leche, con cierto parecido al yogur, aunque la fabricación del yogur es mucho más sencilla y rentable.
Actualmente se encuentra relativamente difundida la elaboración del kéfir a nivel doméstico, mediante personas que regalan los excedentes del hongo (que crece progresivamente) a otras.
Preparación
Se introducen en el tarro la leche y el kéfir, se cierra y se deja a temperatura ambiente durante 24-36 horas.... / me dijeron 24-48./
El líquido obtenido es una bebida alcohólica de baja graduación (menos del 1%), carbonatada, de consistencia similar al yogur, aunque con una textura más suave y sabor ligeramente más ácido. (no sabia que llevaba alcohol)
Para endulzar su gusto se le suele añadir azúcar, canela o miel, aunque es mejor no usar miel ya que debido a sus propiedades antimicrobianas y antisépticas podría afectar negativamente al producto reduciendo la población microbiana.

Apuntes:
En principio el kéfir debe estar siempre sumergido en leche entera (y no en desnatada o semidesnatada)
Se puede preparar la cantidad de kéfir deseada, siempre que en el tarro quede 1/3 de aire. El motivo es que durante la fermentación se da lugar a una presión de gas que aumenta a medida que sube la temperatura. Puede llenarse más el tarro si no se cierra herméticamente, de forma que se permita la salida del gas.
Los utensilios usados (recipiente y colador) no deben ser de aluminio, porque este material no es estable en un medio ácido, como el kéfir, y podría transferirle partículas nocivas.

Tradicionalmente el kéfir ha pasado de unas manos a otras de forma gratuita. Como éste crece a una velocidad considerable, nos veremos obligados a regalar una parte cada cierto tiempo, ya que si no la leche tomaría un sabor demasiado ácido (cuanto más kéfir echemos a la leche, antes se hace la leche kefirada).
También puede encontrarse en herboristerías, y existen empresas que lo venden a través de Internet.
Dado que el kéfir siempre tiene que estar en leche, cuando no se desea tomar leche kefiradadurante algún tiempo existen varios métodos de conservación:
Nevera: se puede conservar metido en agua sin cloro y con azúcar en el refrigerador durante unas semanas.
Congelado: se limpia bien y se escurre, se introduce en una bolsa de plástico y se congela. Así aguanta mucho tiempo. Para descongelarlo, se saca del congelador y se prepara kéfir de leche durante tres días, desechando este primer kéfir
Deshidratado: se pone el kéfir sobre papel de cocina en un sitio aireado, y se mueve cada cierto tiempo hasta que no está pegajoso. Tras este procedimiento puede incluso meterse en un sobre y mandarse por correo. Para hidratarlo se introduce el kéfir en leche durante 2 semanas, renovando la leche cada 2 días. Después de este proceso puede prepararse kéfir de leche normalmente.
Propiedades
El kéfir regenera parcialmente la flora intestinal, facilita la digestión y elimina problemas de estreñimiento. Incluso suelen tomarlo algunas personas con intolerancia a la lactosa, para lo cual deben comenzar con pocas cantidades e ir aumentando paulatinamente, siempre observando las reacciones del organismo. La alternativa de fabricarlo con leche de soja tiene el inconveniente del inhibidor de la tripsina que esta contiene, lo que puede degenerar en retardos digestivos. También se usa para regenerar la mucosa del estómago, y tópicamente para tratar problemas cutáneos como los eccemas.

Espero que os haya parecido interesante. En mi casa tomamos el Kéfir como si fueran actimeles, personalmente le echo azúcar y esta riquisimo, además de sano.
Tambien lo he batido junto a frutas y los más pequeños les encantan.

Ambientador natural

Ambientador natural

Nuestro hogar es el sitio que hemos elegido para vivir, el único sitio donde siempre, siempre, estamos deseando llegar después de un duro día de trabajo, o después de una fiesta, reunión de empresa o incluso del cine.
A mi me pasa eso, si señor. Da igual que este pasándomelo bien en cualquier lado que cuando llega el momento...¡mi casita!

Una casa luminosa.
No hay nada más animado, fresco y relajado que una casa con luz. Si la luz es natural, de esa en que los rayos solares entran por los amplios ventanales iluminando todo ¡bien! ¡tienes suerte!
Yo por desgracia tengo pocas horas de luz ¡que faena! Pues... no.
Una de las cosas más importantes a la hora de comprar una casa, no es solo la ubicación, el sitio donde esta construido... hay muchas otras cosas importantes pero nunca prestamos atención a ellas hasta que no estamos totalmente instalados.
Frente a mi ventana hay un jardín y pequeño parque (el parque antes no estaba, era una placita de nada) pero para mi mala suerte, tengo un edificio enfrente que me tapa todo el sol.
A las seis de tarde me toca encender luces... luego viene la factura, ya, ¿pero vas a vivir en un sitio oscuro, llenos de sombras?
¡no, por favor!
Seria deprimente.
Pues no queda otra que tirar de lamparitas o focos artificiales.
Una casa luminosa o bien iluminada relaja y anima.
 ¿pero que otra cosa es ideal? Pues una de las cosas también más importantes. El olor.
Que una casa huela bien. ¿os acordáis que antes nuestras abuelas con una manzana o una pieza de membrillo se apañaban?
Pues voy a deciros como hacer un buen ambientador natural. ¡os va a encantar!

Ambientador natural.

Mezclar 100 mililitros de alcohol de 96º con aceite de esencia natural.(diez gotas solamente)
Hay aceites de rosas, de manzanilla... Mi preferido es la lavanda.
Una vez que tengo la mezcla, pulverizo por mi hogar.
-¿donde?
 -Pues generalmente cerca de las lamparas, de ese modo, cuando la bombilla se calienta el ambientador también proporcionando olor no solo durante el día, si no en el momento que enciendes una luz, la fragancia llenará el espacio.
Espero que de momento estos consejos os sirvan.

croquetas de huevo cocido

croquetas de huevo cocido


menú económico
2 huevos
30 gr de cebolla
60 gr de harina
60 gr mantequilla
500 ml de leche
250 gr de pan rallado
nuez moscada
aceite
pizca de sal



Ingredientes (4 personasCocemos los huevos en agua hirviendo con un poco de sal y un chorrito de vinagre durante 10 minutos, enfriamos y pelamos. 

Freímos la cebolla picada en la mantequilla derretida con 2 cucharadas de aceite de oliva y, antes de que tome color, incorporamos y rehogamos la harina. 
Vertemos poco a poco y batiendo la leche caliente a la harina con la mantequilla. 
Removemos hasta que adquiera la consistencia deseada (espesa) y ponemos a punto de sal y nuez moscada. 
Troceamos en cuartos los huevos duros picados. 
Sobre una bandeja colocamos los huevos troceados y cubrimos con la salsa bechamel cada trozo de huevo. 
Dejamos enfriar, formamos croquetas, pasamos por huevo batido y pan rallado y freímos en abundante aceite caliente. 
Una vez fritas, las sacamos a una bandeja con papel de cocina para escurrir el aceite sobrante. 
Servimos calientes.

Croquetas de huevo duro

ARROZ A BANDA

ARROZ A BANDA

ARROZ A BANDA 

INGREDIENTES:3 l. caldo de pescado
100 g. camarón o gamba
1/2 Kg. sepia
1 unid. Tomate
1 cucharadita. pimentón dulce
1 Kg. Arroz
1 pizca azafrán
1 cucharada. aceite de oliva
1 diente de ajo







PREPARACIÓN:Se elabora un caldo con pescado que tenga mucho sabor, pueden ser morenas, congrios, generalmente pescado de mar muy espinoso. También se puede hacer con cabezas de pescado. Yo por ejemplo, de rapé es el que más utilizo.
Se pone aceite en la paellera y se sofríen bien las gambas o camarón. Se retiran. Se sofríe la sepia, cuanto mas pequeña se trocee mejor, y cuando se haya evaporado el agua que suelta, se introduce el tomate y poco después el pimentón. A continuación se sofríe bien el arroz y se añade el caldo y el azafrán.

El caldo ha de estar caliente en el momento de añadirlo. La proporción de caldo y arroz dependerán de si se hace en una paellera o en una olla convencional. En la paellera, al tener mayor superficie de evaporacion, la proporción es de una taza de arroz por tres de caldo. En una olla sera de una taza de arroz por dos de caldo.

Cuando este a punto de terminar la cocción, se añaden las gambas.

Es una comida sencilla y muy rica.
¿os atreveís?

viernes, 23 de enero de 2015

UNA CRUDA REALIDAD.


HACE MUCHO TIEMPO QUE NO HAGO NINGUNA ENTRADA. HOY VOY A SUBIR UN RELATO CORTO.


ME GUSTARÍA ESCUCHAR VUESTRAS OPINIONES.



UNA CRUDA REALIDAD.
Era agosto. Uno de esos días caluroso tan famosos en Madrid, que por la noche no dejan conciliar el sueño, y por la mañana despiertan con las primeras luces.
Silvia se removió en la amplia cama. A ella la parecía amplia porque su esposo, un hombre de casi dos metros de alto y hombros anchos, se había ido a trabajar como cada mañana. Metió las manos bajo la almohada intentando volver a conciliar el sueño. ¡Coño! ¡Ya estaba de obras por algún sitio!
Seguramente eso había sido el motivo de su despertar. Un ruido rítmico, como metálico, constante.
Ella gruñó y tiró de las sabanas hacía arriba. ¿Quién podía hacer obras un diez de agosto? ¡Por dios! ¡Se suponía que todos estaban en vacaciones!
Cerró los ojos con fuerza, sin embargo de pronto los abrió sorprendida. ¡Joder, esos golpes eran en su puerta!
Con el corazón latiendo de forma desbocada en su pecho, se puso en pie y caminó hacía la salida.
Las persianas estaban cerradas, menos mal que ella se conocía el camino más que de sobra. Tenía tres hijos y cada noche se levantaba un par de veces con cada uno. Sobre todo con la pequeña Sharisse que contaba con el año recién cumplido.
A medida que se acercaba por el pasillo, los golpes, que desde la habitación le habían parecido lejanos, eran ahora bastantes sonoros, exagerados. ¡Fuera quien fuese, parecía querer tirar la puerta abajo!
Llegó al salón e intentó dar la llave de la luz. Estaba cortada. ¡Menuda mierda de mañana la deparaba! Para colmo, ni siquiera se había colocado una bata, o el albornoz que tenía más a mano, pero el calor era horrible.
No pensaba abrir la puerta. Llevaba un corto picardías negro que dejaba la longitud de sus piernas al descubierto. No era muy alta. Tenía un cuerpo delgado, pequeño, pero desde luego en ese momento tenía una pinta ridícula. Había dormido con el sujetador y las tiras asomaban de una manera horrorosa en sus hombros. Despeinada, a pesar de las dos largas coletas que caían a ambos lados de la cara, y con ojos hinchados, terminó de llegar hasta la puerta.
Al otro lado, los golpes y las voces llegaban hasta ella.
 - ¡¿Quién es?! ¡¿Por qué golpeáis la puerta?! ¡¿Qué queréis?! – gritó entre el barullo. Dudaba que alguien pudiese escucharla más que sus peques, aún así siguió preguntando.
Agosto, ocho de la mañana. Los ladrones se habían debido de volver muy descarados para querer entrar en su casa con tal escandalo. Se asustó.
 -¡Policía, abra la puerta! – gritó alguien desde el otro lado.
El corazón de Silvia no galopaba, ya casi había salido por su garganta. ¿Y si no eran policías? Y aunque lo fueran ¿Qué pasaba? ¿Se estaba cayendo el edificio?
 -¡Ya voy! ¡No den más golpes! – chilló nerviosa.
-¡Apártese de la puerta! – gritaron desde fuera.
Ella estaba descalza y a un solo paso de dar la vuelta a la llave, pero los golpes se volvieron tan furiosos, que pensó que le echarían la puerta encima y la pillarían los pies, si no algo peor.
Sharisse lloró en su cuna y Silvia corrió a sacarla de allí. La pobre debía estar muy asustada, y ya no solo por los ruidos, si no por los gritos que había comenzado a dar Silvia.
Cogió a la nena en brazos y justo cuando llegaba de nuevo al pasillo de la entrada, la puerta se abrió saliéndose de los marcos. Varios escudos se abrieron paso hacia ella empujándola hasta arrinconarla en un lugar del salón.
 -¿sois policías de verdad? – gritó asustada a un tipo que la sujetó del brazo. ¡Oh dios mio! Pensó. Han entrado a robarme en casa estando yo dentro.
Alguien abrió las persianas y un buen número de hombres uniformados la rodeó. Otros recorrieron la casa, sacando a sus dos hijos de la cama, Christofer de siete años, y Ángel de ocho, para llevarlos al sofá.
 -¿Dónde esta su marido? – gritó uno para hacerse oír entre los alaridos de Silvia que los miraba al borde de un ataque de nervios.
 -Se ha ido a trabajar – respondió ella. - ¿Por qué? ¿Le ha pasado algo?
 - ¿Su marido se llamada Osvaldo Gómez?
 -Mi marido se llama Manuel. ¿Le ha pasado algo?
Se hizo un largo silencio mientras todas las miradas recayeron en Silvia y su bebé.
 -¿Dónde viven los ...  negros? – escuchó ella que alguien preguntaba.
Uno de los hombres, no el más alto, porque todos, a comparación de ella, eran castillos andantes, con sus escudos, sus cascos y sus ¿ametralladoras? Se pasó las manos por la cabeza.
 ¡Por dios! ¿Qué estaba pasando?
 -Tengo vecinos negros – respondió ella sin saliva, sin respirar, sin llorar – al lado.
 -Nos hemos confundido de casa – murmuró otro.
Silvia les observó con los ojos como platos. Ellos se miraban entre si, con vergüenza.
 -¿se han confundido? – repitió Silvia con voz histérica. Rio como loca, temblando, con la pequeña aun en sus brazos - ¡la han cagado! – no pudo resistirse a decirlo. Esos hombres habían entrado en su casa tirando la puerta abajo, sacando a sus hijos de la cama, que por cierto, en calzoncillos los pobres, porque hacía mucho calor, observaban fascinados toda la escena desde el sofá como si se tratase de una película.  - ¡no lo puedo creer! ¡Se han equivocado!
¡Coño! De toda la planta ella era la única que tenía placa en la puerta. ¡Joder! ¿Esa gente no sabia leer? ¡Era impresionante!
 -Por favor siéntese – con amabilidad la llevaron al sillón. No tenía lágrimas pero lloraba ruidosamente. Estaba en estado de Shock - ¿se encuentra bien? ¿Necesita algo?
Silvia les miró sin comprender.
 -¿mamá, por qué lloras? – preguntó el mayor de ocho años.
Silvia le miró con la boca abierta. ¿Era ella la única que se había vuelto loca? ¡Tanta gente en su casa, y su puerta blindada echa una mierda!
 -no lloro cariño. Me he asustado pero ya se me está pasando.
Los hombres comenzaron a salir y a entrar del inmueble. Unos por curiosidad. ¡Joder, habían entrado en una casa con tres niños pequeños, por error!
 -¿necesita una ambulancia?
 -¡no! Necesito que me arreglen la puerta, no me he ido de vacaciones porque estoy en la puta ruina
 -¡pues vaya! Eso si es un problema.
 -¿un problema? – no comprendía. ¿Quién había roto la puerta? Pues quien rompe, paga.
Una vecina del piso de arriba entró en el salón.
 -Silvia ¿Cómo estas?
A parte de con coletas, en camisón con sujetador a la vista, (menos mal que se había depilado el dia anterior) y delante de unos hombres, altos, jóvenes, guapísimos… bueno, podía haber estado mejor.
 -¿lo sabe ya tu marido?
 -Aun no he podido llamarle – la contestó. Junto a Silvia había una secretaría judicial y la iba contando que tendría derecho a indemnización y otras cosas que Silvia no entendió muy bien.
 -Por favor señoras – dijo el que debía ser el jefe del grupo – no hablen muy alto que acabamos de pedir una orden de registro para el piso de al lado.
Silvia se echó a reír.
 -¿acaso creen que no les han oído? ¡Con el lio que han montado!
Por los menos disfrutó viéndolos enrojecer. ¡Eran patéticos! ¿Eran tan ineptos que pensaban que los vecinos no se habían enterado? ¡Asombroso!
 - Inma ¿te importa si voy a cambiarme y te quedas un momento con los niños? – le dijo Silvia a su vecina. Se fue al dormitorio, se puso una camiseta de manga corta y unos vaqueros y regresó al salón de nuevo.
Los policías seguían estando por allí y ella estuvo a punto de ofrecerlos un café. Solo apunto, no podía olvidar que la había destrozado la puerta.
Llamó a su marido.
 -¿Manuel?
 -Hola cielo, acabo de llegar. No sabes la de polis que había esta mañana en la calle cuando salí.
 -¿te refieres a todos estos que tengo en el comedor?
 -¿Cómo?
 -Así es, los hombres de Paco están en casa. Vente para acá que nos han tirado la puerta abajo.
Mientras él llegaba, la casa era un ir y venir de personas.
 -Señora, cuando hemos entrado se me han debido de perder unas gafas de sol. Si las encuentra, me las da, por favor.
¡Y una mierda! Si las encuentro, para mi – pensó Silvia con malicia.
 -Señora, vamos a entrar en la casa de sus vecinos, cierre la puerta…
 -¿Qué puerta? – preguntó alucinada. ¡Si de la puerta no quedaba más que un marco vacío y un trozo de pared colgando!
Hicieron un registro en casa de los vecinos. ¡Se llevaron hasta los muebles!
¿Habrían visto los agentes todos lo papeles que, los vecinos, tiraron por la ventana? Silvia si lo vio y no les dijo nada. ¡Que hiciesen bien su trabajo, cojones!
Cuando llegó Manuel, cambió varias impresiones con los agentes de la ley. Se disculparon mil veces, pero aquella noche, Silvia y su esposo hicieron guardia ante el hueco de la puerta para que no entraran ladrones.
Pidieron dinero prestado. ¿1400 euros por una puerta?
 -Es que es verano, señora, y todo esta cerrado. Se la ponemos como una urgencia.
 ¡Coño con la urgencia! Más la hubiera valido a Silvia salir de vacaciones ese año en vez de intentar ahorrarse unos euros.
No hubo indemnizaciones por que los destrozos no superaron los 10.000 euros estipulados por la ley. Y si, la pagaron la puerta al cabo de los dos años.

Diez de agosto. Siete y media de la mañana.
Joaquín iba abrir su bar para comenzar a servir los pocos desayunos que se hacían en agosto. La puerta era de cierre eléctrico. ¡Vaya por dios! Han cortado la electricidad.
 - le ayudamos – le dijeron un grupo de policías armados que en ese momento iban al portal de al lado.
 -No, gracias – dijo Joaquín viendo que le iban a romper la puerta si lo hacían así, tan a lo bestia.
 -Buenos días – dijo Manuel, un vecino que vivía en el bloque vecino.
 -Nos han cortado la luz – comentó Joaquín.
 -Y el agua – respondió Manuel. – vaya lio que se está montando por aquí.
 -Así es – contestó Joaquín. – hasta luego.
 -hasta luego.
Joaquín, mientras subía con tiento el cierre, observó a un policía llamando a los telefonillos del portal vecino.
 -No hay corriente – le recordó Manuel.
 -Es verdad.
Intrigado, se quedó en la puerta del bar viendo como el grupo de elite entraba en el portal, cargando un ariete. Un cuarto de hora más tarde, bajaron con las manos en la cabeza.
 -Macho, nos hemos confundido de casa.
……..
Por motivos, que realmente no sé cuales son, he cambiado los nombres de la historia. Esto fue un suceso que me paso, un diez de agosto y me apetecía contároslo. Es verídico en todos los sentidos. Y nadie, absolutamente nadie, pago el error. Los policías culparon al juez que les dio la orden, el juez a los detectives que habían estado vigilando y así… unos a otros, y yo durmiendo durante muchos meses con un montón de muebles delante de mi puerta para que nadie volviese a entrar sin mi permiso.


  UNA PUTA REALIDAD.

Sandra Palacios B

miércoles, 28 de mayo de 2014

Y Más ropa.

Ropa de época





















Espero que os guste,  para que voy a comentarlos... Una imagen vale más que mil palabras.

Un abrazo fuerte.  Sandra. Bree.

viernes, 25 de abril de 2014

Ropa de época

Hola amigos-as ¿Qué tal?
Hace un tiempo que no paso por aquí porque he tenido bastante problemillas. Nada importantes (dentro de lo que cabe)
Necesito sacarme fotos del pc para liberarlo un poco. Es un portatil con poco espacio. Y que mejor sitio que este para dejar más ropa de las que nos gusta.

Espero que os gusten estos modelitos.

Un beso. Bree.








 No me digáis que no son una maravilla!!!!
A mi me encantan, sobre todo a la hora de escribir que es más fácil inspirarse.